Primeros problemas con la CoreXY
Calibración de la BLV MGN Cube
Hace unos años, en la universidad, un profesor nos dijo una vez -A veces, cuando piensas que todo es una mierda, no te das cuenta de que la mierda eres tú. Obviamente en ese momento, todos flipamos con la frase, lo que no me imaginaba era la de millones de veces que me he acordado de ese día y de la enseñanza detrás de todo ello.
Intentando afinar la calibración de la CoreXY nueva, me tope el otro día con un problema que había visto muchas veces en mis impresiones y que en mi otra impresora cartesiana había solucionado ya. El problema en sí son líneas en el plano horizontal, aleatorias y que aparecen indistintamente en la dirección del eje X y del eje Y.

Sobre este tipo de problema he podido leer de todo en internet, en un huevo de impresoras diferentes, que si los husillos, el extrusor, la cama y su PID. En este caso, la cama es de aluminio Mic 6 de 8mm con calentador de silicona, por lo que puede quedar descartada (más bien deseaba que no fuera eso). El eje Z me ha dado un poquito más de guerra, de hecho he tenido que volver a imprimir las piezas que unen el bastidor de la cama con los husillos para corregir una holgura que hacía que cuando los motores se apagaban, la cama se caía de un lado. Sin embargo, aun con sus cosillas en el eje Z mirando la foto de cerca da la impresión de que la altura de capa es bastante consistente, por lo que acabé descartando el eje Z también. Al final, tras leer en foros, buscando gente con el mismo problema, llegué a una conclusión. El problema estaba en la extrusión.
Empecé a imprimir cubos y cubos, con solo un perímetro y sin relleno, y cada vez que cambiaba un parámetro esperaba que fuera el bueno, pero rara vez tenía repercusión sobre el resultado final, seguía habiendo líneas. Llegados a cierto punto, te das cuenta no solo de que has cambiado de todo en la configuración, incluso has cambiado el extrusor!, y no mejora la cosa, sino que ni siquiera empeora. Por lo que muy probablemente no sea un problema de extrusión.
Ya desesperado, consulté en el grupo de Facebook de BLV, a ver si alguien podría echarme una mano, y efectivamente, me la echaron. Aunque la extrusión y su correcta calibración ha sido necesaria en el proceso, el problema estaba siendo causado por las correas. En la impresora cartesiana, las correas son importantes, han de tener una correcta tensión, sin embargo en la CoreXY son 10 veces más críticas, no solo han de tener una tensión correcta, si no que también han de estar igual de tensas las dos para que los ejes se mantengan perpendiculares, además de que todo el juego de poleas tiene que estar girando sin diferencias en el rozamiento. En mi caso tenia una polea un poco frenada, y las correas atadas mal, de forma que, desde la última polea hasta el carrito del eje X, la correa no estaba paralela al eje X, haciendo que según el movimiento la tensión en las mismas variara y provocara imprecisiones.
¿La conclusión?. He estado a punto de tirar la impresora por la ventana, y cada vez que escuchaba a mi profesor en mi cabeza, me entraban ganas de llorar. Cuando nos enfrentamos a un problema, en el ámbito técnico, algo que diagnosticar o reparar, que es algo bastante común en la impresión 3D, en mi opinión, lo más importante es la observación, con permiso de la experiencia, observar el problema y observar como ese problema se comporta ante la experimentación es básico para conseguir llegar a una solución, incluso cuando ese comportamiento es por omisión. Suena obvio, pero a veces obviamos o menospreciamos ese paso. Al final de todo, he aprendido bastante, he profundizado en la comprensión de términos como «Jerk» y aceleración y como estos afectan a la máquina, además de los conocimientos sobre la nueva cinemática que tengo entre manos. Aun así, todavía me quedan muchas peleas de estas, pero empieza a tener otro color.

